martes, mayo 31, 2005

Que les Hago Oposición hasta el final....

Cuando no hay argumentos para debatir, se recurre a los únicos mecanismos que conocen ellos, y que solo demuestra una vez mas la incapacidad de poder responder ante las criticas constructivas y abiertas que se les han formulado, y por otra parte se evidencia la mala interpretación que se le ha dado a la oposición que por si ellos no lo saben, es una figura democrática, legitima, necesaria y saludable para las organizaciones, y sobre todo en el caso de los trabajadores de La Previsora, la necesitamos para poder formar un frente unitario y común, como ya lo había dicho y lo repito: En defensa de los derechos convencionales.
Insisto en que es necesario que se reestructure La Junta Directiva, no solamente por que los periodos para los cuales fueron elegidos ya se vencieron, sino por que no hay un vocero que responda seriamente a los cuestionamientos a los que se les han sometido, y además es una política sana refrescar esas organizaciones sindicales con nuevas ideas y nuevos propósitos, y dejar de patrocinar y legitimar una dictadura, que no permite la integración de otros sectores de trabajadores, que tienen una representación significativa en la compañía, y que con sus aportes, se preservaría de esta manera el interés general.
La fosilización de los cargos desgasta, no solo a la organización en sí, sino también a sus afiliados los cuales sienten que la participación para ejercer el derecho de poder elegir y ser elegido prácticamente no existe.
Considero que la obsesión en el poder, si así se le puede denominar a la autoreeleccion de los cargos no aporta ningún elemento nuevo, no se trata de satanizar a todos los impulsores del cambio, no se les puede tratar de estigmatizar a los contradictores haciéndole creer a los trabajadores que son enemigos de Sintraprevi, cuando el único interés que se pretende es el de mejorar la calidad de vida de todos los trabajadores, el bienestar para nuestras familias, y el de actuar VERDADERAMENTE para conseguir, el incremento salarial que la administración ha negado rotundamente, por la no-negociación del Régimen Convencional.
Se debe, en vez de desinformar a los trabajadores con insinuaciones perversas, acomodadas y malintencionadas, que no son constructivas y no contribuyen para nada, a la solución del conflicto laboral, trabajar constructivamente en la búsqueda de una cultura de tolerancia para que sean aceptadas las opiniones de quienes disienten de las directivas sindicales actuales;
Yo, estoy completamente seguro, que ni los trabajadores de La Previsora, ni la Administración, están interesados en saber que hago yo, los viernes en la noche, que opino o que aconsejo, y mucho menos si soy uribista o izquierdista, aquí lo que se aclama son S O L U C I O N E S al conflicto que estamos viviendo, y que hasta el momento no han llegado, a trabajar señor LLANOS, a trabajar señor SARMIENTO que la actividad sindical es mucho mas que viáticos y paseos, es mucho mas que justificarse cuando los critican, entreguen resultados y den soluciones a las dificultades que estamos atravesando.
"EL FRACASO TIENE MUCHAS JUSTIFICACIONES, EL ÉXITO NO NECESITA NINGUNA"
Cordial Saludo,
Aldemar Infante Marulanda.

El Idiota

EL IDIOTA

Se cuenta que en una ciudad del interior un grupo de personas se divertía con un idiota de la aldea. Un pobre infeliz, de poca inteligencia, que vivía de pequeñas changas y limosnas.

Diariamente ellos llamaban al idiota al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de gran tamaño de 400 reales y otra de menos tamaño, de 2000 reales. Él siempre escogía la mas grande y menos valiosa, lo cual era motivo de risas para todos. (Tienes idea porque lo hacia??... piénsalo....... y luego sigue leyendo...)

Cierto día, alguien que observaba al grupo le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos.

- Lo sé, respondió, no soy tan bobo. Ella vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguito acaba y no voy a ganar más mi moneda.

Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:

La primera: Quién parece idiota, no siempre lo es.

La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos idiotas de la historia?

La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.

Pero la conclusión más interesante es: Podemos estar bien, aún cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros mismos. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, pero sí lo que realmente somos.

El mayor placer de una persona inteligente es aparentar ser idiota delante de un idiota que aparenta ser inteligente.